Ricky Saxon
Argentina
La vida de un saxofonista casi siempre empieza cuando de chico, sus padres le regalan el saxo que tanto quiso, para su cumpleaños. Pero en Ricky es diferente.
En la ciudad de Chacabuco, Provincia de Buenos Aires, a 200 km de Capital Federal, la profesora de música Norma Lomiento y el animador y musicalizador más conocido de la ciudad, Raúl Cicerchia, tienen su segundo hijo: Ricardo.
Un día, su madre llega del trabajo más temprano que de costumbre y escucha que alguien estaba tocando diferentes melodías en el piano. Se asoma detrás de la puerta y ve a Ricky, con sólo 6 añitos. Sin salir de su asombro llama a su madre, para escuchar juntas al futuro músico.
Sin dudarlo y con una inmensa alegría del niño, lo mandan a estudiar con la mejor maestra de piano de la ciudad: Chona Molinari.
Después de un tiempo de mucho estudio y viendo que el pequeño tenía habilidades extraordinarias con la música, la Chona lo felicita permitiéndole rendir sus exámenes con el concertista de Buenos Aires, Letzner.
Llegando a los 14 años de edad, Ricky cantaba en el coro Santa Cecilia de su ciudad natal además de seguir perfeccionándose en el piano.
A los 17, Ricky forma su primer grupo de rock llamado Plus Ultra.
Tanta era su pasión por el piano que decide, y tras estudiar 8 horas diarias, rendir libre 4 años de piano clásico.
Durante varios años, viajó a Pergamino a estudiar Armonía y Composición con Mario Berrondo. Como pertenecía a una clase media, no le fue tan fácil el viajar para perfeccionarse. Así Ricky “hacía dedo" todos los días, conociendo la vida de camioneros, de viajantes y de locos que andan en la ruta sin un rumbo fijo, algo que sí tuvo Ricky desde el primer momento, desde ese día que decidió levantar la tapa del piano y hacer sonar esas teclas blancas y negras.
La vida de un saxofonista común puede comenzar cuando le regalan el saxo por primera vez. Pero la vida de un buen saxofonista que ha brillado por el mundo, comienza cuando la música llega a su vida. Cuando una vez que sabe hacer música, no importa el instrumento que sea, sin importar el ritmo. Cuando la música corre por las venas.
Ahí, Ricky trabaja duro para comprarse el saxo. Hasta vende algo muy querido por él: la moto. Con el futuro en sus manos, una caja con carne de Chacabuco y unos pocos billetes, Ricky emprende el camino a Buenos Aires.
Una vez instalado en Capital Federal, Ricky conoce a un gran maestro de Armonía, Composición e Improvisación, Horacio Moscovici, quien le enseña las herramientas que empleó y sigue empleando a lo largo de su carrera, y lo logra sumergir en un mundo esotérico lleno de magia, de sentimientos y de fuertes emociones. Con él, Ricky empieza a volar, a crear y a inspirar. Logra que la música no sea solamente la palabra sino una forma de vida, SU forma de vida.
Con diferentes métodos para enseñar como improvisar con los ojos cerrados o tocar con una decena de pájaros rondando en la sala, Ricky fue aprendiendo las técnicas de la música, habitando una casona repleta de artistas.
Meses más tarde conforma su primera banda, Vade Retro, que después cambió de nombre, pasándose a llamar Oxígeno. Luego volvió a cambiar de nombre, esta vez se llamó Control DC, con la inclusión de un gran amigo: Adolfo Martínez.
A la par de su progreso en la música, Ricky sigue estudiando con su profesor. Él fue quien hizo que se afianzara con el saxo, igual o mejor que con el piano. Ricky debuta con su saxo, en Mar del Jazz, un festival de Recoleta.
Ricky realiza un demo de la banda Control DC y lo presenta para tocar en un recital en Obras Sanitarias. La persona que lo recibe y halaga los vientos es, nada más ni nada menos, que Willy Quiroga, bajista y cantante de Vox Dei. Lo invita a hacer una prueba con el legendario grupo y termina haciendo giras por todo el país durante 6 años.
Control DC se disuelve y Ricky forma su propia banda, Rey Napo. Tocan en varios canales de televisión, en programas de Roberto Pettinato, Susana Giménez, Julián Weich, Marley, Raúl Portal, Graciela Alfano. Fueron entrevistados por Ari Paluch y Juan Castro, entre otros.
Después de la popularidad que tiene la banda y su separación, Ricky es contratado por Lucho Servidio para que le arme la banda a Twiggy, con quien viaja por todo el país.
Sale al mercado discográfico, producido por Alfredo Capalbo, el primer álbum solista llamado Nappo. Durante esa etapa musical, se contacta con Rodrigo y le graba los vientos de su disco “Sabroso”, con quien entabla muy buena relación.
Es invitado a tocar por varios músicos como Charly García y Pappo. Y Celeste Carballo, lo invita a conformar su banda, tocando por todo el país.
Como sigue creyendo en un proyecto propio, forma otra banda: Nappo Band.
Después de varios años de brillar en el país, viaja por primera vez y se luce en Estados Unidos. Luego viaja 4 veces más y en el último viaje se queda un año, donde además conoce Canadá, República Dominicana y Puerto Rico.
En Norteamérica tuvo la suerte de tocar con los músicos del Gato Barbieri y Al Di Meola, zapando en los pubs estadounidenses y conectarse con músicos del funk, del soul y del jazz.
Decide volver a su país porque extrañaba mucho el afecto de sus hijos: Federico y Liza, y empieza a tocar como Ricky Saxon.
Su país y el público lo atraparon y lo hicieron brillar. Es el día de hoy que sus luces siguen iluminando a un saxofonista y pianista, que la vida le ha dado oportunidades, pero él siempre eligió una: la música.
Mail: rcbrass@hotmail.com


